Saliendo de casa. Por qué los movimientos de lucha por la vivienda son la nueva frontera feminista

La crisis que vivimos hoy es tanto económica, como habitacional. Cada vez más personas se encuentran privadas del derecho fundamental de tener un hogar, y los slums, que hasta hace una década parecían un problema exclusivo de regiones como Latinoamérica, Ásia y África, empiezan a ser una cuestión grave y profunda también en la fortaleza Europa.

Es necesario encontrar una solución a la cuestión de la vivienda, y para hacerlo hay que analizar cuáles son las respuestas que la ciudadanía encontró espontáneamente frente a los vacíos de los estados y de sus políticas públicas al respecto.

ciudad en construccion 

Hoy en día, la lucha por la vivienda es una batalla sin confines geográficos, y las primeras filas para hacer efectivo este derecho en muchos casos están ocupadas por mujeres. Son ellas las protagonistas de este camino largo y difícil para construir una fuerza social y jurídica que cambie su condición de dependencia, transformándolas de amas de casa en constructoras de ciudad y ciudadanía. Mientras el mundo sindical, conectado con los derechos laborales, continúa siendo prevalentemente masculino, por cuanto concierne al tema de la vivienda y de los derechos humanos que a ella se vinculan, son las mujeres las más activas, y esto por efecto de la misma sociedad patriarcal. No hay que olvidar que, sobre todo en los sectores más vulnerables, la casa constituye un recurso para las mujeres, pues en ella se puede desarrollar un trabajo generador de ingresos, y es alrededor de ésta que se crea un hábitat que les garantiza un tejido social de servicios solidarios que permite la supervivencia.

Resulta paradigmática la historia de la Cooperativa Palo Alto, la cooperativa de viviendas más antigua de México, la cual nace gracias a la lucha por la tierra, prevalentemente femenina. La comunidad de Palo Alto se origina en la explotación de una mina de arena en la periferia de la ciudad de México en los años 30. Los asentamientos informales de mineros – la mayoría migrantes provenientes de Michoacán – se consideran como ciudad dormitorio, donde los trabajadores vuelven para descansar después de un duro día de labor en la mina. La realidad es otra: estos lugares sí son habitados y vividos durante el día por las mujeres, a las cuales se les prohíbe trabajar fuera de sus casas. Cuando en los años 70 la explotación de las minas termina, el dueño del terreno trata de expulsar a sus antiguos trabajadores, intentando aprovechar la afortunada coyuntura que atraviesan los terrenos de Palo Alto, envueltos en la especulación del lujo. Las vecinas se organizan para no ser desplazadas y empiezan una larga batalla para poder quedarse en su Ciudad Dormitorio. Nace la Cooperativa Palo Alto, que existe hasta el día de hoy. Las mujeres, las amas de las casas, se sitúan en primera línea cuando su propio hogar y el derecho a él se ven en peligro. La batalla empieza por obtener la vivienda y a lo largo del tiempo se hace más integral y enfocada al buen vivir, a la construcción social de un hábitat más sostenible.

puerto madero

La batalla por la vivienda se convierte en un espacio de resistencia al sistema patriarcal, un redemptive space, según el concepto desarrollado por la geógrafa feminista Daphne Spain (2001). Muchas mujeres logran a través de la lucha política, batallar con sus propios esposos para el derecho a poder salir a trabajar, tener sus propios negocios e ingresos, convirtiéndose a veces en el mayor proveedor familiar. Poniendo en cuestión la dicotomía publico/privado, se replantea un modus vivendi diferente, que va más allá de la inclusión del género en el planteamiento del vivir urbano, porque muestra una visión de la vida comunitaria, o mejor dicho, cooperativa. El concepto económico de paternidad, según el cual los hombres poseen a las mujeres y a los hijos y disponen de ellos como propiedad privada, se ve puesto en discusión. Feminizar la lucha y la economía significa pasar en un paradigma diferente al neoliberal, un modelo que revalúe el saber femenino emocional y relacional.

Las mujeres activistas que lideran algunos de los movimientos sociales más reconocidos internacionalmente ya trabajan con el derecho a la vivienda, como Ada Colau, ahora alcaldesa de Barcelona y durante muchos años al frente desde la PAH – Plataforma de Afectados por la Hipoteca – ; o la argentina Milagro Sala, dirigente del Movimiento Barrial Tupac Amaru y creadora del barrio popular Alto Comedero en la provincia norteña de Jujuy. Son ellas las domesticadoras del urbanismo capitalista salvaje de los últimos años, en cuanto se reconocen como usuarias del espacio público y deconstruyen el modelo de varón-ciudadano universal. Mujeres que dan visibilidad a otras formas de ciudadanía, con sus necesidades y deseos, que revalorizan las labores de cuidado y facilitan su desarrollo en el espacio público.

Revaluar los procesos de construcción social del hábitat, reflexionar sobre la importancia que las mujeres tienen en estos procesos, significa replantear desde el núcleo la ciudad neoliberal, moldear una topografía diferente que se base sobre un acto de amor, una urbe que pueda ser también un experimento de cercanía.

Por VIRGINIA NEGRO

REFERENCIAS

Spain, Daphne 2001. How women saved the city. Minneapolis: University of Minnesota Press.

5 comentarios en “Saliendo de casa. Por qué los movimientos de lucha por la vivienda son la nueva frontera feminista

  1. Pingback: Saliendo de casa. Por qué los movimientos de lucha por la vivienda son la nueva frontera feminista | El Ajiaco

  2. Hola Virginia soy Carmen Gregorio, no quiero dejar de felicitarme y expresarte la emoción que me ha producido leer tu texto, voy a reenviarselo a Margarita Bujosa que trabaja en Camboya con un movimiento de mujeres surgido también por la defensa de su casas y tierras, un abrazo

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s