Leer el pasado: Historia de una maestra

“Revolución era una palabra que yo veneraba. Revolución significaba cambio profundo, agitación definitiva, volverlo todo al revés. Pero revolución significaba sangre y era una palabra que pertenecía a la historia de otros países, la Revolución francesa, la Revolución rusa. ¿Era esa palabra aplicable a nuestro país en ese momento?

Josefina R. Aldecoa, Historia de una maestra.

historiaLa historia, inmensa, infinita, nos va pisando los talones, miles de interpretaciones susurran a nuestras espaldas contándonos cómo era el mundo, qué cabe esperar del futuro y cuánto o cuán poco hemos cambiado. Apenas sin darnos cuenta: alusiones de nuestros familiares al pasado, fotos, películas, libros, pinturas, sellos, edificios antiguos; se convierten en nuestras referencias para pensar el mundo, dibujando y desdibujando nuestra percepción de la realidad.

La historia oficial, esa que nos cuentan en la escuela, consciente del poder que el relato del pasado tiene en la creación del presente y el futuro, se encarga de seleccionar los referentes con los que partiremos para comprender e inventar el mundo que habitamos. En esa estrecha y pensada selección de nombres, fechas y eventos, la historia enflaquece, despojada de diversidad y complejidad. La historia se convierte en un esqueleto sin vida, donde quienes construyeron el mundo del pasado, a menudo se diluyen en masas uniformes, casi siempre masculinizadas, de esclavos, campesinos, proletarios, burgueses, nacionalidades y razas, descritos según la lógica del presente y quiénes ostentan el poder. Novelas como Historia de una maestra (1990) de Josefina R. Aldecoa, ensanchan e insuflan vida y significado a ese conjunto de fechas, nombres y eventos que como cascarón vacío nos empujan a memorizar.

La novela, inspirada en la vida de la madre de la escritora, maestra rural durante el período de la II República española, narra en primera persona la existencia de Gabriela desde 1923, momento en que se gradúa como maestra, hasta el golpe franquista de 1936. De la mano de Gabriela, un personaje honesto y extremadamente sereno, nos asomamos a la realidad de la España rural de los años 20, donde el hambre y al analfabetismo eran la norma para la mayor parte de sus habitantes. “Muere mi madre, mueren mis hermanos siendo yo un niño todavía. ¿Y sabes por qué mueren? De hambre y de miseria. Mi padre era pastor pero no tenía rebaño. Todo era del amo.” Caciquismo, tradición y religión moldean las vidas del campo leonés donde Gabriela tendrá sus primeras experiencias como maestra: una profesión mal pagada y controlada por la iglesia y la moral tradicional.

La organización de la novela en tres partes: el comienzo del sueño, el sueño y el final del maestra II repúblicasueño, se convierte en una metáfora de las ansias de cambio truncadas en un período decisivo en la historia de España y de tantas vidas personales, como la que encarna Gabriela. Maestra por vocación, Gabriela hace lo posible por vencer la ignorancia y oscurantismo en el que viven sus estudiantes, a la vez que la convivencia diaria en los pueblos más pobres de la zona, hacen crecer en ella el pensamiento crítico y una esperanza necesaria en las promesas de una República, que identificó en la educación un elemento clave para la superación de la ignorancia y desigualdad. En los diálogos de los personajes, temas como el colonialismo, solidaridad vs caridad, acceso universal a la educación, coeducación, los derechos de las mujeres, el papel de la iglesia, etc. van cobrando relevancia a medida que el despertar político encarnado en los protagonistas de la novela, crece, haciéndose extensible a una sociedad que empezaba a soñar con cambiar muchas cosas. “Todo va a cambiar quieran ellos o no-dijo Ezequiel-. Va a cambiar y nuestra hija crecerá en una tierra sin fanatismo ni injusticias…”

La descripción de la conformación de las dos “Españas”, la escalada de violencia en las reivindicaciones políticas y el miedo al cambio, son aspectos que como trasfondo de la novela, permiten entender el clima social en el que se inició la guerra civil: “Ellos se había convertido en un vocablo cargado de misterios y suposiciones. Para los republicanos ellos eran don Cosme y el Cura y los que compartían sus opiniones. A su vez ellos éramos nosotros para don Cosme y sus aliados”. Asimismo, la vigencia de muchos de los debates que los protagonistas de la novela tratan, permite establecer un diálogo entre el mundo contemporáneo y la sociedad de hace 70 años, dándonos cuenta cómo algunas ideas como el laicismo, la educación universal, la igualdad de razas y la igualdad en las relaciones de género, todavía hoy siguen siendo objeto de tensiones, generando rechazo en nuestra supuesta “democrática” y “moderna” sociedad.

josefina r aldecoa

Josefina R. Aldecoa, escritora de la generación de los 50, pedagoga y fundadora de la escuela Estilo, basada en los principios de la Institución de Libre Enseñanza, murió el pasado 2011. Historia de una Maestra es su novela más famosa, dentro de una trilogía, que desde los ojos de distintas mujeres, nos permite asomarnos al pasado saliéndonos de la “his-tory”, para empezar acercarnos a “our-story”.

POR: SILVIA BELLÓN

Fuentes:

ALDECOA, Josefina R. (1996) Historia de una maestra, Barcelona, Anagrama.

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